miércoles, 6 de agosto de 2008

Araújos et al


Por Alfredo Molano Bravo
El Espectador, 25 de febrero de 2007

Seguro es que los Araújo vallenatos no tienen sangre próxima común con los de Cartagena, aunque a un senador de Texas o a un representante sueco al Parlamento Europeo, la coincidencia les aflojará una sonrisita de lado. El asunto no es de consanguinidad, sino de identidad en el modo de hacer negocios, aunque no sean socios. Ambas familias son de esa rancia cúspide regional acostumbrada a manejar haciendas, predios, casas comerciales y oficinas públicas, con los mismos criterios especulativos y endogámicos. Los notables de Valledupar nacieron todos en la misma cuadra y se conocen los trapos íntimos desde niños. Han vivido del contrabando de café y ganado con Venezuela por Puerto López –el de Tite Socarrás–, después, sin duda, contrabandearon maracachafa por Bahía Portete; han escriturado, con parientes notarios, haciendas y predios urbanos a sus reconocidos nombres y les han quitado toda la tierra que pueden a los indígenas de la Sierra Nevada y sobre todo, a los Kankuamos. Las campañas electorales de estos prohombres son –hoy todavía – un espectáculo deprimente: suben sus delegados en camión a la Sierra, digamos a Atanques, y llevan a los indígenas enchirrinchados a donde necesitan inclinar a su favor la votación. Una vez que, abrazo de por medio, los indígenas votan, los empujan en cualquier esquina para que amanezcan botados, vomitados y sin saber cómo devolverse a su tierra. El espectáculo se repite con la regularidad del Festival Vallenato. Con el mismo procedimiento los llevan a firmar escrituras. Lo que hace Jorge 40 no es más que repetir la historia.

Pasa lo mismo con los nobles de la Heroica. Son un puñado. Conocidos de todos porque de alguna Miss Bolívar son parientes o, por lo menos, a una han coronado en el Hotel Caribe siendo gobernadores, alcaldes, secretarios de gobierno, almirantes de la Armada. Tienen una larga y noble historia como que fueron los más ardientes enemigos de los piratas ingleses y franceses que venían a quitarles los chancucos comerciales con la Madre España. Siempre han sido comerciantes y, además, hacendados. Han comerciado con todo, aceite en botija, esclavos, géneros, azúcar, y, claro, tierras. Indígenas no tienen a mano, si se exceptúan los que su parentela, los Guerra de la Espriella –otros también embollados con la Ley – engañan y emborrachan en Sucre: Joselito, convicto del 8.000 y especializado en atropellar –digo lo menos – a los indígenas de San Andrés de Sotavento; su hermano Víctor, hoy delegado personal del presidente Uribe en la Corporación Autónoma de Sucre, organizó con paramilitares las CONVIVIR regionales bautizadas con el significativo nombre de Orden y Desarrollo; Miguelito, el de Ralito; su hermana, Ministra de Comunicaciones, y su padre, Julio César Guerra Tulena. Mejor dicho…

El nuevo Canciller estuvo untado en el negociado de Chambacú. Y salió bien librado. Explicable, siendo Fiscal Luís Camilo Osorio, al que tarde o temprano veremos en los estrados. Pero el problema no es legal. Es social. Chambacú era un pueblo de negros tan auténtico como puede ser San Basilio. Vestigios ambos de lo que fue la cultura africana en América. Pero a los casatenientes cartageneros no les gustaba el barrio hecho entre manglares con cartones y tejas de zinc. Le daba mal aspecto al Corralito. Y decidieron sacar a la gente a la fuerza y botarla a vivir donde pudiera. Chambacú se volvió uno de los más costosos predios. El negocio fue redondo. Hasta construyeron un edificio inteligente. Los desalojados tuvieron que treparse a La Popa y las Loma de Peyé, terrenos hermosísimos con vista al mar. Hay un nuevo plan para sacarlos de ahí también: la Avenida Perimetral. Limpias esas lomas, vendrá triunfal don Donald Trump, rey inmobiliario de Nueva York y dueño del Concurso Miss Universo, a inaugurar –quizás asociado con, los Noguera, los Guerra de la Espriella, y, por supuesto, con Jean Claude Bessudo, “El Aprendiz” – un gran vividero residencial para pensionados gringos. De ahí las medidas adoptadas para la ciudad por el Vicepresidente y el Ministro de Defensa.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

EL CUADRO QUE DESCRIBE MOLANO HA SIDO UNA CONSTANTE EN COLOMBIA, HA SIDO EL BANDIDAJE CON LOS POBRES LA HERRAMIENTA DE ACUMULACION DE LOS EMPORIOS ECONOMICOS DEL PAIS, QUERER TAPAR EL SOL CON UN DEDO, ES UNA VERGUENZA MAS PARA LOS QUE SE DELEITAN EN LA APARIENCIA...
MOLANO PARA ADELANTE CON LA DIGNIDAD...

Anónimo dijo...

Somos muchos los que estamos contigo, en respaldo a un honesto periodismo al servicio de la justicia y la verdad. Mas temprano que tarde se hundira el neofascismo imperante.

jorge luis dijo...

Bueno todo esto es muy cierto, son familias de latifundistas que por generaciones no han hecho otra cosa sino delinquir robando tierras y saqueando el erario publico. A. Molano se queda corto en apellidos... Pero hasta cuando Colombia va a reaccionar...?

Anónimo dijo...

Así son las cosas y siguen igual. Igual MOLANO debes seguir narrando tanta historia negra que debemos junto a nuestros hijos conocer, para que empecemos a pagar la deuda de ignorancia ya acumulada!!
Se han robado tierras, casas, votos, poder, dinero, tesoros, patrimonios, pero NO SE ROBARAN LA VERDADERA HISTORIA DE SUS FAMILIAS.
ADELANTE MOLANO!!!! HASTA EL INFINITO. Y QUE SE REPITAN MOLANOS POR LAS CUATRO ESQUINA DE COLOMBIA!!

Anónimo dijo...

Molano es un tipo inteligente... Deja entrever muchas verdades, y con generalizaciones va untanddo y ensuciando a todo el mundo. No digo que cosas que dice no sean ciertas. Pero es delicado ir diciendo toda clase de cosas contra una familia, sin un señalamiento específico. Eso se llama enlodar, como que "echar mucha mierda" que de eso algo queda.

No estoy de acuerdo con su artículo, porque no informa y sesga la opinión. Que responda ante la justicia, y que un buen juez decida si debe rectificar, o no. Pero eso es puro estilito Molano, que no construye, ni propone nada. Tufillo de resentimiento, me late.

LC Jacobsen

Juan P Ruiz dijo...

Hoy, día del periodista: Absuelto Molano

Anónimo dijo...

desde el resguardo de la alta guajira, tengo que decir que es muy cierto lo dicho por molano, aqui vivimos sometidos los indigenas mucho tiempo por los arijunas del cesar con su contrabando de cafe, dividivi y ron; nuestros abuelos fueron explotados en siglo pasado por apellidos muy grandes del cesar.

Anónimo dijo...

Yo he sido testigo de este cuadro que Molano ha pintado con palabras en lo referente a Cartagena. Es asi. Incluso se puede ver en el comportamiento de la gente de clases altas, como ellos realmente piensan que son seres superiores y por ende, tienen todo el derecho a hacer lo que les place, como descrito en esta columna. O sea, es que lo lei y me impresionè tanto que tuve que comentarlo.
Vivimos en una era post-colonialista que no ha cambiado mucho desde que los espanioles fueron expulsados. De hecho,ha empeorado.

Anónimo dijo...

Estrella.
Gracias Alfredo. Necesitamos muchos como usted que no tengan miedo de decir las cosas. Ahora me pregunto: ¿a Uribe quien lo juzgará?

Anónimo dijo...

Se sabe que colombia es basicamente un estado feudal gobernado por una docena de familis cuyo poder arranca desde la invasion española.

El resto, las elecciones y la pretendida democracia no son mas que una mascara.

Lo que no se sabe es quienes son las dichosas doce familias. Que apellidos llevan, de donde son.

Ojala personas como el profesor Molano nos ayuden a, por lo menos, saber el apellido de los barones y duquesas que en realidad controlan a nuestro pais.